Suerte, fracaso, destino.

Suerte, fracaso, destino.

¿Por qué hay personas que les va tan mal en la vida? Una explicación…

Muchas veces nos encontramos con personas que le aquejan problemas en el trabajo, con los hijos, con la pareja, con familiares, con amigos, conocidos e incluso con desconocidos… Pareciese que tienen una deuda con el Diablo, Satanás o el Karma les está cobrando malas jugadas de vidas pasadas… de modo que, viven una vida que no parece más que un puzzle de malos acontecimientos que convierten su historia personal en una interminable colección de malas experiencias y fracasos.

Probablemente tras escucharles contar su larga lista de desventuras, terminemos pensando: ¡Que mala suerte tiene esa persona!, ¡Qué pena, que le vaya tan mal en la vida!, ¡Es qué todo le sale mal!, ¡Lo intenta una y otra vez, y su destino es el fracaso!… y así una interminable lista de expresiones compasivas.

Y si, es evidente que todos atravesamos épocas duras en la vida, donde nos parece que la tormenta no termina y que cuando algo sale mal se une con otro evento difícil, para que termine viéndose un panorama ¡peor!, esto es posible que pase y además, forma parte de la realidad.

El primer punto clave está centrado en la forma en la que valoramos éstas fases de desdicha y para saberlo te invito a preguntarte ¿Son éstos eventos la descripción de toda tu vida?, o ¿Son solo épocas? Si tu respuesta a la primera pregunta es positiva, entonces estamos frente a una de la distorsiones cognitivas más comunes: La sobregeneralización que es la “tendencia a creer que si algo (sea bueno o malo) ha pasado una vez, pasará muchas otras veces más”, llevándonos a malinterpretaciones de lo que vivimos y generando consecuencias negativas en nuestra forma de concebir nuestras experiencias de vida.

Por otro lado, si has respondido de forma positiva a la segunda pregunta, esto nos habla que tu postura ante los problemas parte de una posición realista y predispuesta a la aceptación, donde las circunstancias de la vida son tomadas como hechos que tienen su temporalidad y que, no tienen porque convertirse en una constante que determine toda tu historia personal.

El segundo punto clave es detenernos a pensar de forma objetiva, realista y además informada desde la psicología, allí  nos daremos cuenta que: 1) Las casualidades no existen, 2) Todos nuestros comportamientos tienen sus consecuencias, 3) La forma en la que percibimos las consecuencias, determinan los comportamientos futuros.

Lo contaré usando el siguiente aforismo “Los pensamientos crean realidades”, con esto quiero decir qué, la vida no se dispone de forma arbitraria para ser amenazante para nosotros. Al contrario, nosotros somos quienes de alguna forma intervenimos ante los sucesos de la vida, para darle forma con nuestros pensamientos, acciones y así recibir de vuelta las consecuencias de ello.

Esto lleva a cuestionarnos que quizá “No es que haya personas a las que les vaya tan mal en la vida”, es más probable que nos encontremos frente a personas con dificultades para gestionar desde la propia percepción de las situaciones, hasta las consecuencias que tienen sus acciones frente al problema, contando también con la influencia del aprendizaje (sea, acertado o equívoco) que se ha creado desde dicha experiencia.

Si te encuentras ante una época de eventos de desafortunados, mi recomendación es, cuestiona las forma en las que estás viviendo la situación y hazte las siguientes preguntas ¿Cómo estás percibiendo el problema?, ¿Qué parte de responsabilidad tienes ante él?, Si te ha pasado algo similar antes ¿Qué aprendí de la vez pasada y cómo me sentí con los resultados obtenidos?, Esto que te está pasando, ¿Va a determinar el bienestar para toda tu vida?… Probablemente responder algunas pueda ser doloroso, pero las heridas forman parte del proceso de crecimiento personal.

Si notas que no puedes resolverlo solo, siempre será buena opción buscar ayuda, puedes compartir con nosotros tu experiencia, porque desde tu espacio personal estamos para ayudarte.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Victoria Hernández Psicología Para La Vida

    Excelente

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